Foro sobre Cambio Climático UAM/CEN

La Embajadora Dogu durante su discurso

Universidad Americana, UAM
3 de noviembre del 2015

Group photoMuchas gracias, Doctor Medina, por su presentación.

Para mí es un gran placer participar en este evento y hablar sobre un tema tan importante.

El año pasado, en Indonesia, el Secretario de Estado John Kerry se refirió al cambio climático como “el arma de destrucción masiva más espantosa del mundo”. Tiene la capacidad de cambiar el lugar donde vivimos, las cosechas que producimos y hasta las enfermedades que enfrentamos alrededor del mundo. Cada sequía o huracán que rompe récords anteriores, cada nuevo récord de temperatura, nos presenta un claro panorama de que ya no estamos hablando de la posibilidad de que el cambio climático ocurra. Estamos hablando de que el cambio climático ya es una realidad. Es indudable que necesitamos actuar de manera rápida y conjunta, hoy mismo, para enfrentar este problema.

Estados Unidos está respondiendo al reto que plantea el cambio climático en el mundo, actuando en forma decisiva tanto a nivel nacional y en nuestra política externa. Ya hemos logrado reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero en un diez por ciento en los últimos 10 años. Para el año 2030 y por medio del Programa de Energía Limpia, puesto en marcha por el Presidente Obama, Estados Unidos reducirá todavía más sus emisiones hasta alcanzar un 32% por debajo de los niveles en donde se encontraban en el año 2005. Mediante el establecimiento de compromisos ambiciosos, pero alcanzables, estamos dando rienda suelta al ingenio de nuestros científicos y empresarios para encontrar maneras creativas de lograr estas metas. Los fabricantes de automóviles están produciendo carros que son más eficientes que nunca, para poder alcanzar los estándares de ahorro de combustible más altos en la historia de los Estados Unidos. En la actualidad, la producción de energía solar es 20 veces mayor de lo que fue hace apenas seis años. Y Estados Unidos está produciendo los niveles más bajos de gases de efecto invernadero en los últimos veinte años. Partiendo de estos logros, seguiremos actuando para aplicar a las plantas generadoras de energía, nuevos estándares en cuanto a la contaminación con dióxido de carbono. Además, vamos a promover nuevas inversiones en energía limpia; y todavía mayores estándares de eficiencia para los vehículos tanto de pasajeros como de transporte pesado. Por medio de estas medidas Estados Unidos logrará reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin que ello implique una disminución de su crecimiento económico.

Estados Unidos ha asumido una posición de liderazgo a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático y, para ello, está echando mano a todas las herramientas a su disposición. Algunas de estas herramientas son nuestros recursos diplomáticos y de desarrollo, nuestras singulares capacidades científicas y tecnológicas, el ingenio de nuestra comunidad empresarial y nuestro rol como centro financiero mundial, para abordar el tema del cambio climático en todo el mundo. El año pasado el acuerdo entre los Estados Unidos y China marcó un hito y tuvo como resultado que las dos economías más grandes del mundo se comprometieran a reducir significativamente sus respectivas emisiones de gases de efecto invernadero. También definieron una visión compartida para lograr  un acuerdo, el próximo mes, durante la COP de París. El Secretario Kerry destacó el mes pasado en Chile, durante la Cumbre de Nuestro Océano, que nuestros científicos de calidad mundial continuarán dando seguimiento al problema e investigando para encontrar soluciones. Entre ellas destacan una nueva iniciativa para hacer uso de una red de submarinos no tripulados y sensores ubicados en los océanos para medir los niveles de dióxido de carbono y la acidificación en el Océano Pacífico.

A través de nuestra asistencia extranjera, Estados Unidos ha proporcionado cerca de trece mil millones de dólares en los últimos cinco años para ayudar a los países a mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático. El liderazgo estadounidense ha exhortado a otros países donantes a actuar de la misma forma. Unidos estamos realizando esfuerzos para aportar cien mil millones de dólares en asistencia proveniente de fuentes tanto públicas, como privadas, alrededor del mundo.

Continuaremos apoyando los esfuerzos llevados a cabo por el sector privado. El Secretario Kerry recientemente dio a conocer el lanzamiento de un Centro de Financiamiento de Energía Limpia para el Caribe y Centroamérica. Este fondo proporcionará financiamiento inicial a proyectos de energía limpia a través de toda la región. Espero que las empresas nicaragüenses aprovechen esta oportunidad para ampliar las ya impresionantes inversiones que se han hecho en energía renovable.

Aquí en Nicaragua, estamos fortaleciendo las capacidades de las organizaciones locales para participar en la planificación en la lucha contra el cambio climático a nivel nacional. Con nuestra ayuda, Laguna de Perlas y Corn Island serán los primeros en el país en contar con planes municipales para enfrentar el cambio climático. Otros programas patrocinados por los Estados Unidos se enfocan en el fortalecimiento de los comités de agua potable, y en la protección de la Reserva de Bosawás. También ayudamos a los productores a volverse más resilientes y productivos en tanto enfrentan los embates del cambio climático. Por medio de éstos y otros esfuerzos, Estados Unidos demuestra su compromiso de ayudar a Nicaragua a dar cumplimiento a las prioridades trazadas en respuesta al cambio climático. Nos llena de orgullo apoyar esfuerzos, tales como esta cumbre, que enfatizan la necesidad de dar una respuesta conjunta al problema del cambio climático. Estoy muy impresionada por la forma en que los organizadores de este evento se han enfocado en obtener resultados concretos y factibles de ponerse en práctica para cada una de las mesas redondas. Exhorto a todos los participantes a escuchar con una mente abierta y a aportar a esta importante conversación.

En tanto aguardamos, con gran expectativa la conferencia que se llevará a cabo en París el próximo mes. Estados Unidos continuará exhortando a todos los países del mundo a presentar objetivos audaces, pero realizables, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. También, seguiremos insistiendo para que se alcance un acuerdo ambicioso, duradero y justo que se aplique a todos los países, que incluya normas firmes de rendición de cuentas y que asegure asistencia financiera y técnica, permanente, para aquellos países que lo necesiten.

Felicito al CEN, a la UAM y a todos los participantes que se han dado cita en este evento el día de hoy, por ser parte integral de este importante esfuerzo.

Mis mejores deseos para que esta cumbre sea productiva y muy ilustrativa.

¡Muchas gracias!