Discurso de la embajadora de los EE. UU. Ante la ONU en la Conferencia sobre las Américas

Discurso de la embajadora de los Estados Unidos en las Naciones Unidas, Nikki Haley, en la Conferencia sobre las Américas celebrada en Washington

Extracto sobre Nicaragua
Martes 8 de mayo de 2018

… La implosión de Venezuela también ha puesto en evidencia otra gran preocupación en América Latina: el Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua.

Hace ya mucho que el Gobierno de Ortega se parece más a una dictadura que a una democracia.

El régimen de Maduro ha apuntalado a Ortega mediante subsidios al petróleo y otras ayudas.

La autodestrucción de Venezuela ha puesto fin a ese salvavidas. Y en el proceso ha expuesto la descomposición que está en la raíz del Gobierno nicaragüense. Al igual que su patrocinador de Caracas y sus mentores de La Habana, el Gobierno de Ortega se ha mantenido en el poder mediante el fraude electoral, la intimidación de los críticos y la censura de los medios.

El mes pasado, el pueblo nicaragüense encontró su voz tras muchos años de corrupción y desgobierno.

Se trata de la amenaza más grave a la que se ha enfrentado el Gobierno de Ortega en una década.

Comenzó cuando los estudiantes y otras personas salieron a la calle, inicialmente para protestar por la escasa respuesta a los incendios masivos. El movimiento creció cuando se añadieron las protestas contra los cambios en el sistema de seguridad social.

Pero se ha convertido en mucho más que eso: constituye un cuestionamiento de la legitimidad misma del Gobierno opresivo.

La policía y las turbas progubernamentales respondieron con una fuerza letal. El Gobierno clausuró emisoras independientes de radio y televisión. Más de 60 personas murieron o siguen desaparecidas y cientos resultaron heridas. Las imágenes de la violencia son espantosas.

Un periodista fue asesinado, baleado en la cabeza, mientras transmitía en vivo por Facebook. Otro grupo de periodistas relató que unos enmascarados derribaron las puertas de su emisora de radio y rociaron el estudio con gasolina.

Luego los atacantes prendieron fuego al edificio.

Cientos de miles de personas se manifestaron en respuesta, exigiendo reformas democráticas y la renuncia de Ortega. Por primera vez en la vida de muchos de ellos, los nicaragüenses han perdido el miedo a expresar abiertamente su deseo de poder decidir realmente su futuro, a pesar de la posibilidad, muy real, de ser víctimas de la violencia.

Los Estados Unidos instan al Gobierno de Ortega a que cumpla su oferta de celebrar un diálogo nacional.

Todos los sectores de la sociedad civil nicaragüense —la comunidad empresarial, los estudiantes y la iglesia católica, por nombrar unos pocos— deben participar.

Pero hablar no es suficiente.

La verdadera prueba será si el Gobierno de Ortega satisfará la demanda popular de reformas democráticas y transparencia.

Como diría Natan Sharansky, Nicaragua es una “sociedad del miedo” que ansía ser una “sociedad libre”.

Los Estados Unidos apoyan inequívocamente al pueblo de Nicaragua en su demanda de las mismas libertades que disfrutan la mayoría de ciudadanos de nuestro hemisferio…

… Antes se trataba de un concurso de ideas sobre formas de gobierno en el hemisferio occidental. Ahora ese concurso ya ha terminado.

El modelo de socialismo, dictadura, corrupción y graves violaciones de los derechos humanos aplicado en Cuba, Venezuela y Nicaragua ha demostrado ser un completo y rotundo fracaso. Ha causado el sufrimiento de millones de personas.

El modelo de libertad, democracia, crecimiento económico y derechos humanos está mejorando la vida de millones de personas en toda la región.

Queda mucho por hacer, pero también es mucho lo que se ha logrado. Son muchas las personas que han sacrificado muchas cosas.

No podemos permitir que los pocos regímenes autoritarios que aún sobreviven arrastren a todo el hemisferio.

Como vecinos, los Estados Unidos y todas las naciones de América Latina caminamos juntos en este viaje.

Si nos mantenemos fieles a nuestros principios, sin duda llegaremos a buen puerto. Así garantizaremos que el hemisferio occidental siga siendo el hemisferio de la libertad.

Muchas gracias.

 

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