Construyendo Puentes Hacia el Futuro – Discurso ante AMCHAM

La Embajadora Dogu durante su discurso

Managua, 27 de octubre del 2015

Buenas tardes y gracias a la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense por la organización de este evento.  Me alegra que  todos pudieran llegara pesar de los problemas del tráfico. Yo espero que los eventos de hoy sean pacíficos.

Es un honor y un placer estar aquí.   Mi esposo y yo llegamos a Managua hace apenas un mes, sin embargo este corto tiempo lo hemos disfrutado al máximo conociendo,  poco a poco, Nicaragua y a los nicaragüenses.  Hemos sido recibidos con mucha calidez.

Espero tener la oportunidad de  poder trabajar con muchos de ustedes en los próximos meses y años.  Nicaragua es un país de bellos lagos y volcanes con una historia vasta y rica.

Es importante aprender de la historia, pero a la vez, necesitamos construir un puente hacia el futuro.  La juventud de nuestros dos países depende de nuestra habilidad para lograrlo.

Cuando llegué a Nicaragua en mi calidad de Embajadora, una de las primeras reuniones que sostuve, fue con la Junta Directiva de AmCham.    Esto es porque las actividades económicas de los Estados Unidos y AmCham en Nicaragua son muy importantes.  Hace seis semanas, la Embajadora Powers  compartía con ustedes sus reflexiones y esperanzas para Nicaragua.

El Presidente Obama me ha pedido que continúe en esta línea, teniendo como base  el éxito logrado hasta ahora, para seguir promoviendo nuestros intereses comunes, y abordando de manera respetuosa los temas en los cuales diferimos.  Hoy Estados Unidos y Nicaragua tienen una relación más madura, basada en un diálogo de respeto mutuo y de respeto por la soberanía de Nicaragua.  En resumen, trabajaré para respaldar un futuro próspero, seguro y democrático para Nicaragua.  Creo que son los mismos deseos que el pueblo de Nicaragua tiene para su país.  Corresponde al pueblo nicaragüense  escoger su destino como pueblo y nación.

Los Estados Unidos y esta Embajada continuarán cooperando activamente en estas áreas con el pueblo nicaragüense y su gobierno,  de una manera que ponga de manifiesto  el respeto mutuo y la amistad que nos profesamos. Durante estas primeras semanas en Nicaragua me estoy reuniendo con funcionarios del gobierno y representantes del sector privado, la sociedad civil y otros sectores para explorar el interés que pudiera existir en colaborar  juntos para alcanzar estas metas.  En otras palabras, como podemos construir puentes hacia el futuro.

La prosperidad, seguridad y democracia están entrelazados.  Realmente no es posible lograr una de estas metas sin la otra.  Por ejemplo, para los países que carecen de una firme institucionalidad y un estado de derecho sólido, y aquellos que enfrentan desafíos en materia de seguridad, es más complicado competir para obtener los limitados fondos disponibles, provenientes de la inversión extranjera global directa, lo cual hace que la prosperidad sea más difícil de alcanzar.

Trabajemos juntos para fortalecer nuestro puente hacia la prosperidad económica. Estoy comprometida a colaborar con los nicaragüenses que trabajan para mejorar las oportunidades económicas de sus conciudadanos. Los Estados Unidos y Nicaragua han colocado las bases de este puente, y esas bases no son otra cosa que el CAFTA.

Por casi diez años, Nicaragua ha recibido beneficios en materia de comercio e inversión a través del CAFTA. Como resultado, las exportaciones de Nicaragua hacia los Estados Unidos han aumentado más del ciento sesenta por ciento, generando miles de empleos y oportunidades para los nicaragüenses. Además, el CAFTA ha estimulado mayor inversión  en Nicaragua.

AmCham estima que aproximadamente 300,000 nicaragüenses tienen empleos a causa de la inversión estadounidense que se desarrolla aquí ¡eso es más del 10 por ciento de la fuerza laboral  de Nicaragua! Me siento realmente muy orgullosa de que las compañías estadounidenses sean líderes en la administración corporativa eficaz, ética empresarial, protección ambiental, seguridad laboral, y responsabilidad social. Quiero alentarlos a continuar trabajando con estos altos estándares de calidad. Ya que así ayudan a mejorar el clima general de inversión. El incremento de la integración económica en Centroamérica también es clave.  La región centroamericana debe avanzar unida.

La prosperidad, seguridad, oportunidades y desafíos de la región están inexorablemente interconectados. Esto significa reducir tarifas invertir en fronteras, armonizar los servicios aduaneros, asociarse en áreas como el sistema de carreteras y la energía, además de invertir en la infraestructura, incluyendo los puentes.

El mundo no se detiene, como lo demuestra el recientemente concluido Acuerdo Trans Pacífico de Libre Comercio, por eso insto al Gobierno de Nicaragua, al sector privado y a las organizaciones ciudadanas a considerar cómo sacar el mayor provecho posible del  CAFTA y otras herramientas que nos permitan incrementar el nivel de competitividad y reducir la pobreza con el fin de reflejar estas nuevas realidades.

Subyacente al puente económico que construimos juntos, se encuentran nuestros programas de asistencia; la mayoría de los cuales están diseñados para lograr un crecimiento económico sostenible de amplio espectro. Continuaremos trabajando con las organizaciones nacionales e  internacionales y las instituciones gubernamentales para lograr resultados positivos en beneficio del pueblo nicaragüense.

Estoy comprometida con el apoyo a los productores nicaragüenses para mejorar su productividad y sus niveles de vida y recientemente me reuní con el Ministro de Agricultura para discutir como los Estados Unidos pueden respaldar los esfuerzos de Nicaragua por ayudar a los pequeños productores en particular. Con la colaboración de nuestros socios, proporcionamos alimentos a más de 100,000 niños nicaragüenses en edad escolar.

También, hemos incrementado la salud animal y vegetal, mejorado la eficiencia agrícola dando como resultado un aumento de la producción agrícola y ganadera e implementando estrategias para lograr la sostenibilidad financiera.  Hemos visto áreas en las que algunos nicaragüenses han hecho excelente uso de la asistencia que brindamos y se han graduado de algunos de nuestros programas de asistencia.

Por ejemplo, por varios años Estados Unidos ha trabajado con productores nicaragüenses, cooperativas y el Ministerio de Agricultura en programas que permiten a los nicaragüenses exportar pitahaya y mangos frescos a los Estados Unidos.

El Ministerio ahora esta administrando estos programas sin nuestra asistencia.  Como resultado de esta cooperación bilateral, el año pasado, Nicaragua exportó a los Estados Unidos más de 4 millones de dólares en estas cosechas.  Una fuerza laboral educada es requisito básico para lograr la prosperidad económica y la clave para el fortalecimiento del puente económico.

Sin empleados con habilidades necesarias para desempeñar estos trabajos, los inversionistas no van a querer comprometerse en nuevos proyectos.  El gobierno de los Estados Unidos continuará colaborando con los nicaragüenses que trabajan con la juventud, ya que una juventud fuerte, innovadora y bien preparada es clave para un futuro próspero y exitoso.

Para asegurar la inclusividad en la educación, la Embajada continuará concentrándose en mejorar las habilidades de lectura de las minorías étnicas y lingüisticas de la Costa Caribe, para que puedan adquirir una base sólida en su aprendizaje. También  trabajaremos con los líderes comunitarios y padres de familia para generar un ambiente positivo que estimule el aprendizaje para la infancia y la juventud.

Continuaré colaborando con los nicaragüenses que promueven oportunidades para la mujer dado que, como todos sabemos, ésto es clave para generar prosperidad económica en las familias y naciones.  Para ayudar a los nicaragüenses alcanzar sus metas educativas, estamos aumentando nuestra colaboración con las organizaciones que brindan educación técnica en la Costa Caribe.

Buscaremos establecer alianzas con el Gobierno de Nicaragua, el sector privado, y las organizaciones ciudadanas para establecer una red de centros que ayudena los pequeños negocios a desarrollarse y exportar sus productos y que además brinden capacitación técnica y vocacional. Los otros países en Centroamérica, México y algunos países Sudamericanos ya cuentan con estos centros y ahora es tiempo que Nicaragua se conecte a esta red de innovadores.  Como mencioné anteriormente, la seguridad es fundamental para la prosperidad económica. Estados Unidos continuará cooperando con el Gobierno de Nicaragua para fortalecer el puente hacia un futuro seguro para Nicaragua.

El gobierno de los Estados Unidos continuará trabajando con las instituciones nacionales relevantes para lograr que Nicaragua sea un país más seguro para los nicaragüenses y los visitantes que lleguen a este hermoso país. Por eso trabajamos muy de cerca con la Policía Nacional y el Ejército para detener la trata de personas y el tráfico internacional de drogas y armas. También trabajamos con autoridades locales y nacionales encargadas de la aplicación de la ley para fortalecer la seguridad ciudadana, reducir la violencia y crear alternativas para la juventud en situación de riesgo. Esta colaboración puede convertirse en un modelo de cómo nuestras dos naciones pueden trabajar juntas en una amplia gama de inquietudes compartidas.

Nicaragua ha mantenido alejada la inseguridad de la vida diaria de la mayoría de sus ciudadanos. Pero como muchas personas me han dicho, esto no es suficiente para los nicaragüenses o para los inversionistas extranjeros. También es necesario abordar la seguridad jurídica al igual que la seguridad física para lograr una Nicaragua próspera, segura y democrática. Los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, necesitan tener la confianza en que sus contratos serán cumplidos y que están compitiendo en términos justos e igualitarios. Trabajemos juntos para construir un puente hacia la democracia. Estados Unidos está comprometido con el principio de que los gobiernos deben reflejar la voluntad del pueblo y proteger sus derechos fundamentales.

También reconocemos que no todos los países tienen exactamente el mismo sistema democrático. Sin embargo, todas las personas anhelan ciertas cosas: la posibilidad de expresar sus ideas y tener voz y voto en cuanto a cómo ser gobernados, confianza en el estado de derecho y una administración de justicia imparcial, un gobierno transparente, libertad para vivir de acuerdo con sus deseos, y libertad de prensa. Estos no son solamente  ideales estadounidenses, sino  derechos humanos fundamentales y por ello los respaldaremos en todas partes. Seré una firme defensora de estos valores democráticos y espero con interés trabajar con los líderes de todo el panorama político nicaragüense, tanto dentro como fuera del gobierno, la comunidad empresarial y las organizaciones ciudadanas para defenderlos.

Los pueblos de Nicaragua y de los Estados Unidos comparten el interés mutuo de que Nicaragua tenga una democracia sólida y sostenible, aunque existen áreas en donde diferimos y las cuales continuaré abordando de manera abierta y respetuosa. Los Estados Unidos y otros países han expresado su preocupación sobre el estado de la democracia en Nicaragua.

En todo el mundo, Estados Unidos se ha pronunciado enfáticamente sobre la importancia de que los pueblos de cada país tengan el derecho de elegir sus gobiernos y líderes de manera abierta y transparente. Finalmente, la  principal responsabilidad  de cada Embajada de los Estados Unidos es garantizar la seguridad de sus ciudadanos y esta tarea ocupará el primer lugar entre mis prioridades.

Muchos ciudadanos estadounidenses están orgullosos de considerarse nicaragüenses-estadounidenses y un creciente número de turistas provenientes de los Estados Unidos vienen a visitar sus bellas playas, sitios históricos y áreas verdes y también para hacer negocios. También espero con entusiasmo poder visitar estos lugares personalmente (y los nicaragüenses me han hecho excelentes sugerencias a través de Facebook acerca de lugares que debo conocer en mis viajes por el país). Soy una firme creyente en facilitar los viajes para fines comerciales y turisticos, así que continuaremos esforzándonos para que el tiempo de espera de las citas de solicitud de visa, sea breve y también para brindar un servicio de calidad a todos los potenciales viajeros a los Estados Unidos.

Para concluir, debo decir que hay muchas oportunidades y desafíos aguardando en el futuro, los cuales creo que debemos afrontar juntos. Compartimos los intereses de muchos nicaragüenses que desean una Nicaragua próspera, segura y democrática. Estoy muy contenta de estar en Nicaragua y espero poder seguir fortaleciendo y ampliando nuestra relación  sobre la base del respeto mutuo e  intereses compartidos.

Muchas gracias.