Ceremonia en Honor al Soldado de Primera Clase Róger A. Suárez

foto de grupo, la Embajadora, la familia del soldado de primera clase Suarez y miembros del grupo militar de la Embajada

Buenos días.

Me gustaría agradecer a la Familia Suárez y al pueblo de Boaco por invitarnos a compartir este homenaje al Soldado de Primera Clase, Róger Alfonso Suárez González.

También quisiera agradecer a los miembros del personal militar que prestan servicio en la Embajada de los Estado Unidos, y a nuestro invitado especial, el Sargento Mayor del Comando William Zaiser, quien ha viajado desde el Comando Sur de la Florida, para rendir tributo al sacrificio del Soldado de Primera Clase Róger Suárez.

Por favor, permítanme un momento para reflexionar sobre los eventos que nos han reunido aquí el día de hoy. Róger Alfonso Suárez González nació en Boaco, el 8 de mayo de 1984.  A los 8 años de edad, salió de Nicaragua para vivir en el Estado de Nevada en Estados Unidos. Me dicen que siempre tuvo el servicio militar como meta personal. A los 15 años, ya como ciudadano de los Estados Unidos, empezó a hacer serios preparativos para unirse al Ejército de los Estados Unidos.  Se enlistó en noviembre del 2005.

Después de concluir su entrenamiento de infantería en el Fuerte Benning en Georgia, fue trasladado al Fuerte Carson en Colorado. Su decisión de unirse al Ejército, un Ejército que en aquel momento se encontraba involucrado en operaciones de combate en dos países, revela su compromiso con los fundamentos de la libertad. Cuando se integró a la infantería, sabía, que se vería involucrado en operaciones en tierra. Tales operaciones eran esenciales para que los habitantes de los pueblos Iraquís pudieran recibir la asistencia que tanto necesitaban. Esta actitud es un claro testimonio de su valor.

Hace 55 años, el Presidente John F. Kennedy dijo, “que toda nación sepa, ya sea que nos desee bien o mal, que pagaremos cualquier precio, sobrellevaremos cualquier carga, afrontaremos cualquier adversidad, apoyaremos a cualquier amigo y nos opondremos a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad”.  Esta afirmación es tan verdadera hoy como lo fue hace 55 años.

Hoy nos enfrentamos a nuevos desafíos, pero nuestra determinación de defender lo que es correcto, permanece. El 4 de diciembre de 2006, mientras prestaba servicio en Ramadi, Irak, el Soldado de Primera Clase Suárez González sobrellevó la carga, y pagó el precio más alto para asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad.

Su lista de condecoraciones es extensa: La Medalla Estrella de Bronce, Premio Experto de Puntería y el Corazón Púrpura, para mencionar algunas.  Estas condecoraciones sirven como símbolos de su servicio y nos recuerdan su valentía y sacrificio.  Por esto estamos aquí reunidos el día de hoy.  Para rendir tributo a este hijo, hermano, soldado y patriota. No tuve la oportunidad de conocer a Róger personalmente, pero el Presidente Obama hablaba por mí y por todos nosotros en Estados Unidos, cuando dijo:

“nuestra nación tiene una gran deuda con sus héroes caídos, que nunca podremos pagar, pero sí podemos honrar su sacrificio.” Me conmueve ver el amor y el compromiso de la familia de Róger, sus amigos y conciudadanos de ambos países. Gracias por la oportunidad de dirigir estas palabras.

Las acciones del amado hijo de Boaco nunca serán olvidadas en los Estados Unidos de América.

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