9 Congreso Internacional de la Red Académica de Comercio y Negocios Internacionales

Palabras de la Embajadora de los Estados Unidos, Laura F. Dogu
6 de septiembre del 2017

Es un gusto estar aquí con ustedes. Permítanme felicitar a la Universidad Americana y al Congreso Internacional de la Red Académica de Comercio y Negocios por organizar esta conferencia.

Antes de entrar a la carrera diplomática, trabajé en IBM y entiendo la perspectiva de la empresa privada. Ahora, como diplomática, mis colegas y yo trabajamos a diario en promover la prosperidad mediante la facilitación del comercio y el fomento del desarrollo económico de Estados Unidos y Nicaragua.

Tengo un interés especial en el nexo entre la innovación tecnológica, los mercados y los negocios internacionales. Nos encontramos en la Cuarta Revolución Industrial. Y el rápido desarrollo tecnológico significa que los países y las empresas necesitan adaptarse a la revolución que cambia: las demandas de los consumidores los tipos de productos, y los métodos de producción.

Los países y empresas mejor posicionados para competir en estos mercados serán aquellos que inviertan más en la innovación, en el intercambio de información, y sean más flexibles. La estabilidad por sí misma no es suficiente. La estabilidad fue posible en el siglo veinte. La clave en el siglo veintiuno es la sostenibilidad.

Modelos económicos sostenibles requieren que los países mejoren su clima de inversiones y el estado de derecho y que empoderen y orienten a sus innovadores y empresas. Modelos económicos sostenibles requieren que las empresas entiendan que los competidores nuevos surgen de la tecnología y de empresas fuera de su industria. Por ejemplo, Amazon, una empresa que empezó vendiendo libros, acaba de comprar un supermercado. Los supermercados tradicionales nunca pensaron que un nuevo competidor provendría de una tienda de libros.

En Nicaragua, como en el resto de Latinoamérica, la sostenibilidad requiere acciones serias para transformar el: sistema educativo, adaptar la producción a la nueva tecnología y construir un clima de innovación. El desarrollo económico para las economías más pequeñas de Latinoamérica requiere más participación en la economía mundial y regional.

Les pongo como ejemplo el CAFTA. El acuerdo ha aumentado el comercio para todos los miembros y ha creado incentivos para la inversión. Ninguna nación debe esperar poder navegar a través de los cambios de la economía mundial en piloto automático. Y las economías pequeñas deben trabajar con una visión de futuro. Por ejemplo, Nicaragua ha tenido una ventaja competitiva por el bajo costo de su fuerza laboral.

Pero en el mundo de hoy, donde producción está pasando de personas a robots, el costo de la mano de obra no es un factor clave. Hoy, el precio de la energía para hacer funcionar la tecnología y empleados con entrenamiento técnico y una buena educación son la clave.
En Latinoamérica, la mayoría de las universidades todavía están enfocadas en carreras tradicionales como medicina y derecho y no en las carreras del futuro como ingeniería en computación. Los estudiantes no pueden encontrar trabajo y las empresas que están preparándose para competir en el nuevo mercado global tienen dificultades para encontrar empleados con las habilidades necesarias. Las Universidades, los gobiernos, y la empresa privada, trabajando juntos, deberían prepararse para el futuro.

Los países que dependen casi exclusivamente de las materias primas y de las exportaciones de manufacturas básicas deben desarrollarse y transformarse. Este congreso nos ha reunido para debatir sobre las nuevas tecnologías, productos y políticas que están cambiando el orden económico, social y político mundial.

Ahora más que nunca, el comercio internacional en el nuevo orden mundial requiere que estemos conscientes que la prosperidad de todos está interconectada.

Espero que ustedes puedan debatir estos temas durante esta conferencia y traer más prosperidad a Latinoamérica
en el siglo 21.

Gracias.

# # #